Permanecer
En este pasaje, Pablo presenta un principio rector para los corintios: que permanezcan tal y como eran cuando Cristo los llamó por primera vez. Esta norma no es absoluta: Pablo no impone restricciones innecesarias y deja margen para la libertad individual. Pero, en última instancia, su deseo es que encuentren la libertad respecto a su condición en este mundo, confiando en que Dios los encontrará allí donde están para servir mejor a la misión de Jesús.