DÍA 4: La Esperanza en el Reino de Dios
Lectura
Entonces el séptimo ángel tocó su trompeta, y hubo fuertes voces que gritaban en el cielo:
«Ahora el mundo ya es el reino de nuestro Señor y de su Cristo,
y él reinará por siempre y para siempre».
Los veinticuatro ancianos que estaban sentados en sus tronos delante de Dios se postraron rostro en tierra y lo adoraron, diciendo:
«Te damos gracias, Señor Dios, el Todopoderoso,
el que es y que siempre fue,
porque ahora has tomado tu gran poder
y has comenzado a reinar.
Las naciones se llenaron de ira,
pero ahora el tiempo de tu ira ha llegado.
Es tiempo de juzgar a los muertos
y de recompensar a tus siervos, los profetas,
y también a tu pueblo santo
y a todos los que temen tu nombre,
desde el menos importante hasta el más importante.
Es tiempo de destruir
a todos los que han causado destrucción en la tierra».
Después se abrió en el cielo el templo de Dios, y el arca de su pacto se podía ver dentro del templo. Salieron relámpagos, rugieron truenos y estruendos, y hubo un terremoto y una fuerte tormenta de granizo.
Apocalipsis 11:15-19
En esta visión, la séptima trompeta anuncia la victoria final de Dios: su reino es establecido, y su reinado es eterno. Hay adoración en el cielo porque todo ha sido consumado conforme a su plan.
Versículo Clave
...el reino de nuestro Señor y de su Cristo,
y él reinará por siempre y para siempre».
Apocalipsis 11:15b
Reflexiona
El anuncio de la séptima trompeta es un recordatorio de que toda la historia de la humanidad se dirige hacia el triunfo absoluto de Dios. Aunque el mundo parece dominado por la injusticia y el pecado, Dios ya ha decretado el destino final: su reino prevalecerá para siempre.
Saber que Cristo reinará nos da una perspectiva diferente sobre la vida presente. Nos llama a vivir como ciudadanos de su reino, reflejando su justicia, amor y verdad. También nos desafía a evaluar nuestras prioridades: ¿estamos viviendo para lo eterno o atrapados en lo temporal?
Preguntas de Aplicación
- Si supieras que el reino de Dios se manifestará plenamente mañana, ¿qué harías diferente hoy?
- ¿Qué aspectos de tu vida aún reflejan más los valores de este mundo que los del reino de Dios?
- ¿Cómo puedes ser un agente del reino de Dios en tu entorno, mostrando su amor y justicia en lo cotidiano?
- ¿Qué emociones surgen en ti al pensar en el establecimiento definitivo del reino de Cristo? ¿Cómo puedes canalizarlas hacia una vida más comprometida con Él?
Oración
Señor, gracias porque tu reino es eterno y tu victoria es segura. Ayúdame a vivir con la perspectiva de lo eterno, priorizando lo que realmente importa. Que mi vida refleje los valores de tu reino y que mi esperanza en ti sea evidente para todos los que me rodean. Amén.