DÍA 3: Ser Testigos Fieles
Lectura
Luego me fue dada una vara para medir y me fue dicho: «Ve y mide el templo de Dios y el altar, y cuenta el número de adoradores; pero no midas el atrio exterior porque ha sido entregado a las naciones, las cuales pisotearán la ciudad santa durante cuarenta y dos meses. Mientras tanto, yo daré poder a mis dos testigos, y ellos se vestirán de tela áspera y profetizarán durante esos 1260 días».
Estos dos profetas son los dos olivos y los dos candelabros que están delante del Señor de toda la tierra. Si alguien trata de hacerles daño, sale fuego de sus bocas y consume a sus enemigos. Así debe morir cualquiera que intente hacerles daño. Ellos tienen el poder de cerrar los cielos para que no llueva durante el tiempo que profeticen. También tienen el poder de convertir los ríos y los mares en sangre, y de azotar la tierra cuantas veces quieran con toda clase de plagas.
Apocalipsis 11:1-6
Juan recibe una visión donde dos testigos profetizan con poder y fidelidad en tiempos difíciles. Se visten de tela áspera, señal de humildad y arrepentimiento, y cumplen su misión a pesar de la oposición.
Versículo Clave
Mientras tanto, yo daré poder a mis dos testigos, y ellos se vestirán de tela áspera y profetizarán durante esos 1260 días».
Apocalipsis 11:3
Reflexiona
Ser testigo de Cristo no es sólo compartir palabras, sino vivir una vida que refleje su verdad, aun cuando haya oposición. Los dos testigos de esta visión representan la perseverancia y la fidelidad en medio de la resistencia del mundo. Dios da poder a sus testigos, no para hacer su tarea más fácil, sino para que permanezcan firmes en medio de la adversidad.
Hoy en día, seguir a Cristo con fidelidad sigue siendo un desafío. En un mundo que muchas veces rechaza la verdad de Dios, ser un testigo significa mantenerse firme en convicciones, hablar con amor y actuar con integridad. El testimonio no siempre será popular, pero siempre será poderoso.
Preguntas de Aplicación
- Si tu vida fuera observada como el testimonio de estos dos testigos, ¿qué historia contaría sobre tu fe?
- ¿Cuáles son las “telas ásperas” que Dios te llama a vestir? ¿Cómo puedes reflejar humildad y compromiso con el Evangelio en tu vida cotidiana?
- ¿Alguna vez has sentido temor de hablar la verdad de Dios? ¿Cómo crees que Él te capacita para ser valiente?
- Si pudieras dar un mensaje profético a esta generación, ¿cuál sería y cómo lo compartirías de manera que invite a la reflexión y no al rechazo inmediato?
Oración
Señor, dame valentía para ser un testigo fiel de tu verdad. Ayúdame a vivir con humildad y convicción, sin miedo a la oposición. Que mis palabras y mis acciones reflejan tu luz en un mundo que necesita conocerte. Amén.