DÍA 2: La Dulzura y Amargura de la Palabra de Dios
Lectura
Después la voz del cielo me habló de nuevo: «Ve y toma el rollo abierto de la mano del ángel, que está de pie sobre el mar y sobre la tierra».
Así que me acerqué al ángel y le dije que me diera el pequeño rollo. Él me dijo: «Sí, tómalo y cómelo. Será dulce como la miel en tu boca, ¡pero se volverá amargo en tu estómago!». Entonces tomé el pequeño rollo de la mano del ángel, ¡y me lo comí! Fue dulce en mi boca, pero cuando lo tragué, se volvió amargo en mi estómago.
Entonces me fue dicho: «Tienes que volver a profetizar sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes».
Apocalipsis 10:8-11
Juan recibe la orden de tomar un rollo y comerlo. Al hacerlo, experimenta una sensación dual: es dulce en su boca, pero amargo en su estómago. Esta imagen poderosa nos enseña que la Palabra de Dios es una fuente de gozo, pero también una verdad que confronta.
Versículo Clave
Entonces tomé el pequeño rollo de la mano del ángel, ¡y me lo comí! Fue dulce en mi boca, pero cuando lo tragué, se volvió amargo en mi estómago.
Apocalipsis 10:10
Reflexiona
La Palabra de Dios no solo nos anima y nos llena de esperanza, sino que también nos desafía y nos confronta con realidades difíciles. Hay momentos en los que recibir la verdad de Dios nos da gozo, porque nos acerca a su amor y a sus promesas. Pero hay otros en los que nos resulta difícil de digerir, porque nos llama al arrepentimiento, a soltar aquello que nos impide crecer o a enfrentar verdades incómodas sobre nosotros mismos.
A veces queremos solo la dulzura de la Palabra, pero no su amargura. Sin embargo, ambas son necesarias para nuestro crecimiento. Dios no solo quiere consolarnos, sino también transformarnos.
Preguntas de Aplicación:
- ¿Ha habido un momento en el que leer o escuchar la Palabra de Dios te haya causado alegría y, al mismo tiempo, un desafío profundo? ¿Cómo reaccionaste?
- ¿Por qué crees que algunas verdades de la Biblia son difíciles de aceptar? ¿Hay alguna que evites enfrentar?
- Si la dulzura de la Palabra de Dios representa su amor y la amargura su llamado al cambio, ¿cuál crees que necesitas abrazar más en este momento?
- Si Dios te pidiera hoy que compartieras un mensaje que es dulce para algunos, pero amargo para otros, ¿cómo lo harías con gracia y verdad?
Oración
Señor, gracias porque tu Palabra es vida. Enséñame a recibirla con humildad, sin rechazar lo que me incomoda. Ayúdame a abrazar tanto tu amor como tu llamado a la transformación. Que tu verdad endulce mi alma, pero también me lleve a cambiar y a vivir conforme a tu voluntad. Amén.