DÍA 3: Lo que viene define cómo vivo hoy
Lectura
Antiguo Testamento: Salmo 17:15
El salmista declara que su verdadera satisfacción será al ver el rostro de Dios y despertar a Su semejanza, apuntando a una esperanza futura que trasciende esta vida.
Nuevo Testamento: 1 Juan 3:2
Juan afirma que ahora somos hijos de Dios, y aunque aún no se ve todo lo que seremos, sabemos que cuando Cristo se manifieste, seremos como Él, porque lo veremos tal como Él es.
Versículo Clave
Queridos amigos, ya somos hijos de Dios, pero él todavía no nos ha mostrado lo que seremos cuando Cristo venga; pero sí sabemos que seremos como él, porque lo veremos tal como él es.
1 Juan 3:2
Reflexiona
Lo que esperas para mañana debe influir en cómo vives hoy. Juan nos recuerda que la historia no termina aquí: viene un día en que veremos a Cristo cara a cara y seremos transformados a Su semejanza. Eso pone en perspectiva las prisas, las comparaciones y las obsesiones actuales. Todo lo que hoy parece definitivo (éxitos, fracasos, dolor, reconocimiento) se ve distinto a la luz de lo que seremos en Él.
Esta esperanza no es evasión; es motivación. Saber que serás como Él te anima a avanzar en ese sentido ya ahora: crecer en carácter, en amor, en verdad, en pureza. No se trata de fabricar perfección humana, sino de cooperar con lo que Dios ya está haciendo en ti, sabiendo hacia dónde te lleva. Cada decisión diaria, cómo respondes, qué priorizas, qué consumes puede alinearse con el futuro que Dios ya te prometió.
Preguntas de reflexión
-¿Estoy viviendo más pendiente de lo temporal que de lo que Dios promete que seré en Cristo?
-¿Qué área de mi carácter quisiera que el Señor vaya transformando desde ahora, a la luz de que seré como Él?
-¿Cómo puedo recordar en medio de la semana que mi verdadera meta es parecerme más a Jesús?
Oración
Señor, gracias porque mi historia no termina aquí. Que la certeza de verte y ser transformado por ti oriente mis decisiones de hoy. Hazme caminar en la dirección de tu carácter. Amén.